La luz cuenta la verdad
En una fotografía real hay una sola historia de la luz: una fuente dominante, sombras coherentes en dirección y dureza, reflejos que caen donde deben. Las imágenes generadas suelen mezclar varias historias: un rostro iluminado desde la derecha con la sombra en el suelo hacia la izquierda, ojos con reflejos en posiciones distintas, sombras suaves en una superficie y nítidas en la de al lado. Tapa media imagen con la mano y pregúntate de dónde viene la luz: si la respuesta cambia de una mitad a otra, es una señal.