Quien firma una pieza o una fotografía no necesita un porcentaje: necesita poder explicar por qué.
Una imagen llegada de una fuente, un retrato en un comunicado, un texto que parece escrito demasiado bien: la verificación siempre ocurre con poco tiempo y mucha responsabilidad. Esta página cuenta el flujo de trabajo que usamos nosotros — primero el ojo, después las herramientas — y qué añade Uthentic frente a un porcentaje seco.
Pide siempre el archivo original, no la captura de pantalla ni el reenvío por chat: cada paso comprime la imagen y borra los datos que sirven para verificarla. Anota quién te la envió y cuándo.
Una imagen guardada desde una red social ya ha perdido los metadatos: la ausencia de EXIF no es prueba de falsedad.
2. Lectura fotográfica de la escena
Luz y sombras coherentes con una única fuente, reflejos que realmente contienen el entorno, profundidad de campo compatible con la óptica declarada, microtextura de piel y tejidos que sigue siendo irregular al 100%.
El retoque de belleza, la reducción de ruido y los archivos pequeños destruyen la textura incluso en fotos auténticas.
3. Análisis con varios motores independientes
Uthentic no confía el veredicto a un solo modelo: detectores de código abierto, un modelo de visión que razona sobre la escena, datos del archivo y posibles rastros de procedencia C2PA, lectura local de la piel y mapa de integridad del fotograma, fusionados tras la calibración.
Cuando las señales se contradicen de verdad, interviene una fase de arbitraje: no se fuerza un número.
4. Dónde mirar, no solo cuánto
El informe resalta las zonas sospechosas sobre la imagen, indica la señal que las hizo emerger y explica en qué condiciones de luz o contexto el engaño es más probable.
Una zona señalada es un punto que verificar con la fuente, no una condena automática.
5. Cerrar la verificación y archivar la prueba
El informe se exporta en PDF con checklist forense y código de verificación: se adjunta a la pieza, se pasa al editor jefe o al equipo legal, se conserva junto con las respuestas de la fuente.
Ninguna herramienta es fiable al 100%: el informe sirve para motivar una decisión editorial, no para sustituirla.
¿Generada, o auténtica y retocada?
Es la distinción que salva una rectificación. Una imagen generada no tiene una cámara detrás: ninguna firma del sensor, ningún rastro de la óptica, una textura demasiado uniforme en todo el fotograma. Una fotografía real trabajada en posproducción conserva en cambio su huella de captura en cada punto excepto en la zona modificada: cielo sustituido, transeúnte eliminado, relleno generativo, piel suavizada dejan una discontinuidad local.
Uthentic reporta este caso como fotografía auténtica con área modificada, en lugar de declarar IA toda la imagen: es el error que produce la mayoría de las acusaciones equivocadas a fotógrafos que solo han hecho su trabajo en cámara clara.
También los textos, con el mismo método
Para un comunicado, una declaración por correo o una colaboración externa, el análisis del texto está separado del fotográfico y tiene su propio informe: previsibilidad de la escritura, uniformidad del ritmo entre frases y fórmulas recurrentes típicas de los modelos de lenguaje, explicadas una por una.
En los textos la prudencia es aún más necesaria que en las imágenes: una escritura muy escolar puede parecerse a un modelo. Por eso el informe declara evidencia insuficiente cuando las señales no bastan, en vez de producir un porcentaje que no se sostiene en redacción.
Confidencialidad del material
Las imágenes solo se usan durante el procesamiento y se eliminan justo después: no alimentan el entrenamiento de ningún modelo. Un material bajo embargo o protección de la fuente puede así verificarse sin dejar un archivo.